miércoles, 25 de junio de 2014

Un lance de pesca con una inesperada sorpresa final ¡Vaya Susto!


Cuando hablamos de pescar, a todos se nos viene a la cabeza un tranquilo día soleado de pesca, junto a nuestra nevera repleta de cervezas y buena compañía al lado. Lo que los protagonistas de nuestro vídeo no podían imaginar es lo que les esperaba escondido tras las revueltas aguas en donde estaban pescando. 

Y esto es precisamente lo que hace grande a la pesca, la cantidad de sorpresas que nos puede dar cualquier lance, aunque sea un pez pequeño, aunque estemos pescando sardinillas, o alburnos en un tranquilo pantano. Lo inesperado siempre puede venir a visitarnos y darnos un susto con el que no contábamos al principio de nuestra jornada.

 La jornada de pesca de nuestros protagonistas ya era una clara señal de que algo podía pasar. Olvidémonos del sol, olvidémonos de nuestra neverita llena de cervezas. El día está frío, el aire azota con una fuerza desmedida y el agua no para de caer del cielo, como si se tratara de la gran inundación. En ese momento la caña empieza a doblarse y ¡Premio! Ya tenemos nuestra primera picada del día. El carrete no ofrece mucha resistencia, no tenemos que luchar mucho para atraer el pez, ya casi está en nuestras manos, la sacadera está lista, cuando de repente ocurre lo inesperado...


Vaya susto que se llevarían al ver aparecer tamaña bestia del fondo de las aguas. Es algo curioso y que siempre tenemos que tener en cuenta, no te fíes nunca, y menos si estás en el mar, puede haber alguien al otro lado esperándote...



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